Han pasado un par de días desde que se fue, sin despedirse sin un hasta luego o un adiós. Sólo estoy aquí, sentado en este fantasioso muelle viendo el quieto mar, esperando las olas de vuelta.
Vas y vuelves como ellas, sin días, sin horarios.
Santiago de Cali, miércoles 22 de abril de 2015 I
No hay comentarios.:
Publicar un comentario